Antioquia
MinDefensa respalda Tasa de Seguridad en Antioquia: “Una estrategia ejemplar para Colombia”
El general Pedro Sánchez elogió el liderazgo del gobernador Andrés Julián Rendón en materia de seguridad e instó a que más regiones sigan su ejemplo. La medida ya ha recaudado cerca de un billón de pesos.
Durante su intervención en la Feria Aeronáutica Internacional F-AIR 2025, el ministro de Defensa Nacional, general Pedro Sánchez, ofreció un respaldo contundente a la Tasa Especial de Seguridad y Convivencia Ciudadana implementada por la Gobernación de Antioquia.
El alto funcionario calificó la iniciativa como una herramienta estratégica y valiosa en la lucha contra el crimen y la violencia, especialmente en uno de los departamentos más estratégicos del país.
“Quiero reconocer a nuestro gobernador de Antioquia, por ese compromiso que tiene con la seguridad. Adelantó una estrategia fundamental en términos económicos. Prácticamente recaudaron un billón de pesos para fortalecer la seguridad en esta hermosa región”, expresó Sánchez durante una rueda de prensa realizada en el aeropuerto José María Córdova, sede del evento internacional.
¿Qué es la Tasa de Seguridad de Antioquia?
La Tasa Especial de Seguridad y Convivencia Ciudadana, propuesta por el gobernador Andrés Julián Rendón y aprobada por la Asamblea Departamental en diciembre de 2024, es una contribución trimestral obligatoria que deben realizar los sectores industrial, comercial y las residencias de estratos 4, 5 y 6.
El objetivo de esta tasa es fortalecer las capacidades de la Fuerza Pública mediante inversión directa en:
- Infraestructura para seguridad.
- Tecnología de vigilancia e inteligencia.
Equipamiento para policías y militares.
- Movilidad estratégica (vehículos, drones, sistemas de comunicación).
- Formación y bienestar de los uniformados.
Hasta la fecha, se estima que los aportes ya superan el billón de pesos, una cifra histórica que posiciona a Antioquia como un modelo nacional en materia de corresponsabilidad ciudadana y financiación para la seguridad.
Apoyo institucional desde el Ministerio de Defensa
El general Sánchez no solo aplaudió la decisión de Rendón, sino que instó a otros gobernadores y alcaldes del país a seguir el ejemplo antioqueño. Para el ministro, la seguridad no debe depender únicamente del Gobierno Nacional, sino que debe ser una tarea compartida entre nación, territorios y ciudadanía.
“Aún no estamos satisfechos. Perdemos hombres en el campo de batalla que debemos proteger. Hay que ser conscientes que si pedimos más capacidades, también debemos meternos las manos en los bolsillos y aportar aún más”, puntualizó el ministro, haciendo referencia al sacrificio diario de soldados y policías en la lucha contra estructuras criminales como el Clan del Golfo, disidencias de las FARC y el ELN, que operan en la región.
Resultados preliminares y expectativas
Desde que la tasa entró en vigencia, la Gobernación ha desplegado una serie de iniciativas respaldadas con los nuevos recursos:
- Implementación de cámaras inteligentes de reconocimiento facial en puntos críticos.
- Compra de vehículos blindados y motocicletas para la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.
- Instalación de drones tácticos en zonas rurales del Bajo Cauca y Urabá.
- Dotación de chalecos, cascos y radios de última generación para más de 2.000 patrulleros.
Estas inversiones han empezado a traducirse en resultados concretos: mayor presencia institucional, respuesta más rápida ante emergencias y una reducción inicial del 7% en los índices de homicidios en el primer semestre de 2025, según datos de la Secretaría de Seguridad.
Un modelo de corresponsabilidad ciudadana
La tasa también ha generado un debate sobre el rol de los ciudadanos y empresarios en la construcción de seguridad, especialmente en zonas urbanas con altos niveles de desarrollo como Medellín, Envigado o Rionegro.
Según la Gobernación, los sectores económicos con mayor capacidad contributiva deben asumir parte del esfuerzo colectivo. “La seguridad no es un gasto, es una inversión en tranquilidad, competitividad y sostenibilidad”, ha dicho Rendón en distintos foros públicos.
Además, se han implementado mecanismos de vigilancia y transparencia, como un comité ciudadano que supervisa la ejecución del presupuesto, y un tablero en línea donde cualquier persona puede seguir los avances en tiempo real.
Críticas y tensiones con el Gobierno central
A pesar del reconocimiento del Ministerio de Defensa, la estrategia no ha estado exenta de tensiones con el Gobierno Nacional. Algunos funcionarios del Ejecutivo han señalado que este tipo de tasas pueden profundizar las desigualdades territoriales, favoreciendo a departamentos con mayor músculo económico en detrimento de otros con menos recursos.
Adicionalmente, la Gobernación y la Presidencia han tenido desencuentros políticos recientes, como el ocurrido durante la inauguración de la F-AIR, en la que ni el gobernador de Antioquia ni el alcalde de Rionegro fueron mencionados oficialmente, a pesar de haber aportado significativamente a la organización del evento.
Aun así, el respaldo del Ministerio de Defensa parece indicar una voluntad institucional de trabajar de manera conjunta, más allá de los matices políticos.
¿Hacia un modelo replicable?
La experiencia de Antioquia con la Tasa Especial de Seguridad podría convertirse en un modelo replicable a nivel nacional, especialmente en departamentos que enfrentan dinámicas complejas de criminalidad.
Varios analistas y expertos en políticas públicas coinciden en que este tipo de esquemas pueden ser una solución efectiva cuando se acompañan de:
- Transparencia en la ejecución del gasto.
- Participación ciudadana en la supervisión.
- Planes estratégicos y medibles de intervención.
- Fortalecimiento institucional de la policía y el ejército.
Una apuesta audaz con respaldo nacional
El respaldo del ministro Pedro Sánchez a la tasa de seguridad impulsada por Andrés Julián Rendón marca un punto de inflexión en la estrategia de seguridad territorial en Colombia. Lejos de limitarse a discursos, esta alianza representa una voluntad real de transformar los territorios desde la inversión, la innovación y el compromiso cívico.
Mientras el país debate sobre los caminos para enfrentar la criminalidad, Antioquia da un paso al frente con una estrategia que combina responsabilidad fiscal, liderazgo político y participación ciudadana.