Antioquia
Ataque a patrulla en Armenia Mantequilla
Tensión en Antioquia: disparan contra patrulla en Armenia Mantequilla
La violencia golpeó de nuevo al occidente antioqueño. En la noche del viernes 18 de julio, dos policías sobrevivieron a un ataque a bala en Armenia Mantequilla, municipio ubicado en el occidente de Antioquia. Delincuentes armados dispararon al menos ocho veces contra una patrulla en la que se movilizaba el comandante de la estación junto a un patrullero.
El hecho ocurrió en el barrio La Cumbre, zona residencial que hasta ahora se había mantenido alejada de este tipo de hostigamientos. Sin embargo, este ataque confirmó que la ofensiva contra la fuerza pública en la región sigue en aumento.
Comandante de estación, blanco del atentado
El intendente Juan Camilo Betancourt Oquendo, comandante de la estación de policía local, y el patrullero José Ignición Boscán Mejía, conducían el vehículo institucional cuando hombres armados abrieron fuego contra ellos. La patrulla recibió disparos en varias zonas críticas: el parabrisas, el capó, la llanta delantera izquierda, el guardabarros, la placa y el platón.
Los uniformados reaccionaron con rapidez. El comandante disparó ocho veces, mientras que el patrullero respondió con siete tiros. Esa respuesta inmediata frustró el atentado y evitó una tragedia.
Clan del Golfo, bajo la lupa de las autoridades
Las autoridades activaron operativos de búsqueda en la zona y ya manejan una hipótesis: el ataque formaría parte de una retaliación del Clan del Golfo, grupo criminal con fuerte presencia en Antioquia.
Los investigadores señalan a la subestructura Edwin Román Velásquez, liderada por alias Locumi, como posible autora del atentado. Esta estructura criminal ha intensificado su actividad violenta en varios municipios del departamento.
Los organismos de inteligencia creen que el atentado buscaba enviar un mensaje directo a la Policía, justo cuando avanzan operaciones para neutralizar estas redes criminales.
Segundo ataque en menos de diez días
Este atentado en Armenia Mantequilla se suma a otro hecho violento reciente. El pasado 10 de julio, en zona rural de Andes, hombres armados emboscaron a una patrulla y asesinaron a un policía. Otro uniformado resultó herido.
En esa zona del Suroeste antioqueño también operan la subestructura Edwin Román Velásquez y el Grupo Delincuencial Común Organizado (GDCO) “La Terraza”, quienes disputan el control territorial y las rutas del narcotráfico.
Ambos ataques muestran un patrón de hostigamiento sistemático, con el que los grupos ilegales buscan sembrar miedo y debilitar la presencia institucional en los territorios.
Gobernación ofrece recompensa por información
Frente al aumento de ataques, la Gobernación de Antioquia decidió ofrecer una recompensa de hasta 100 millones de pesos a quien entregue información que permita capturar a los responsables.
La administración departamental elevó la alerta y coordinó acciones con la Policía y el Ejército para reforzar la seguridad en los municipios más afectados. Las autoridades buscan frenar el avance de los grupos armados que amenazan a las comunidades y a la fuerza pública.
Comunidad exige más presencia del Estado
Habitantes de Armenia Mantequilla se mostraron alarmados por la violencia que tocó su municipio. Líderes sociales y comerciantes piden refuerzos policiales, mayor patrullaje y presencia de inteligencia en las zonas rurales donde operan estos grupos.
Muchos temen que el silencio institucional ante estos hechos permita que las estructuras criminales ganen poder. La ciudadanía exige respuestas concretas y rápidas por parte del Gobierno Nacional.
Antioquia en alerta: seguridad en juego
Los ataques contra patrullas de Policía revelan que el Clan del Golfo y otros grupos armados han intensificado su ofensiva en Antioquia. Estos hechos no solo buscan intimidar a las autoridades, sino también consolidar el control en corredores estratégicos para el narcotráfico y la extorsión.
Cada nuevo atentado reaviva el debate sobre la presencia real del Estado en las regiones, la eficacia de la estrategia de seguridad y el abandono sistemático que sufren muchos municipios golpeados por la violencia.